Tribunal de lo Contencioso Administrativo · Tribunal de lo Contencioso Administrativo
Sentencia Definitiva N° 470/2010
19 de julio de 2010
- Ficha (IUE)
- 197/08
- Procedimiento
- Acción de nulidad
- Materia
- Derecho administrativo
- Resultado (estimado)
- Confirma en parte
- Fallo: anula
Texto de la sentencia
DECRETERO DE SENTENCIAS
//tevideo, 19 de julio de 2010.
No. 470
VISTOS :
Para sentencia definitiva, estos autos caratulados:
“PALLEIRO, MARÍA LIDIA con ESTADO. MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS. Acción de nulidad (Ficha No. 197/08).
RESULTANDO :
I) La actora promueve acción de nulidad contra el numeral 46 de la Resolución identificada con el No. 622/2007 de fecha 29 de junio de 2007, en cuanto dispuso que quienes obtengan rentas originadas en retiros voluntarios incentivados, tributarán este impuesto de acuerdo al régimen general. Dichas rentas se considerarán devengadas mensualmente.
Y serán agentes de retención las entidades que abonen retiros incentivados que no correspondan a afiliados activos del Banco de Previsión Social. La retención se calculará aplicando a los referidos beneficios la escala establecida en el numeral 1) del inc 2º del art. 63 del Decreto 148/07 de 26/4/07, debiéndose verter a la Dirección General Impositiva al mes siguiente de devengados los incentivos correspondientes, de acuerdo con el cuadro de vencimientos establecidos a tales efectos.
Expresa que egresó de la Asociación Nacional de Afiliados (ANDA) antes del 1º de julio de 2007, acogiéndose al plan de retiros incentivados de dicha empresa, de acuerdo al contrato suscrito el 1º de marzo de 2006.
Agrega que por documento de fecha 19 de septiembre de 2003, ANDA y la Asociación de Funcionarios suscribieron un Convenio por el cual aquellos funcionarios que se retiraran en forma voluntaria para acogerse al beneficio jubilatorio y que incluyera los servicios prestados en ANDA percibirían por un período de cinco años un Complemento de Retiro Incentivado (CRI).
Afirma que el incentivo no está comprendido en el hecho generador del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, por el cual el acto administrativo que impugna resulta antijurídico.
Cita al art. 31 del Título VII del Texto Ordenado de 1996, en la redacción dada por el art. 8º de la Ley 18.083 en cuanto expresa que ‘las rentas de trabajo se determinarán aplicando el principio de lo devengado’.
En el caso, el incentivo se devengó antes del 1/7/07 al firmarse el contrato y cumplirse la condición de la renuncia prevista en la resolución respectiva.
En definitiva, sostiene que la contrariedad del acto impugnado a la normativa configura su ilegalidad que tiene consecuencias en la validez del acto impugnado.
II) A fs. 14 la Administración demandada evacuó el traslado de la demanda expresando que el derecho al cobro del incentivo no se devenga ni con la opción, ni con la aceptación de la renuncia, sino mes a mes, pues las partidas por incentivos no integran el patrimonio del retirado incentivado y por ello en caso de fallecimiento deja de abonarse.
Se remite a los artículos de la Ley 18.083 y concluye que los retiros incentivados están gravados por el IRPF por encuadrar en la tipificación genérica del art. 32 al configurar un ingreso extraordinario de dinero generado en ocasión de haber realizado actividad personal en relación de dependencia.
Aclara que no fue la DGI quien incluyó dentro del hecho generador del IRPF los montos correspondientes a los retiros incentivados, siendo la propia ley a través del art. 32 del Título VII y que el numeral 46 de la resolución impugnada simplemente se limita a aclarar el momento en que se consideran devengadas las mencionadas rentas.
Agrega que de acuerdo a los arts. 14 y 24 del Código Tributario la obligación tributaria nace con el acaecimiento del hecho generador, esto es, en el momento en que se reúnen en una situación determinada, todos los elementos o aspectos previstos abstractamente en la ley como supuesto necesario y suficiente para producir el efecto jurídico En cuanto al art. 31 de la Ley 18.083, regula la atribución temporal a las rentas de trabajo, aplicando el principio de lo devengado.
Finaliza diciendo que el numeral 46 de la Resolución No. 662/07 no se aparta de la Ley 18.083, ya que los incentivos se devengan mensualmente.
En definitiva, solicita se desestime la demanda incoada.
III) Se abrió el juicio a prueba a fs. 25, certificándose la que luce agregada a fs. 53. Y, alegaron por su orden, la actora a fs. 55/56 vto. y la demandada a fs 59/61 vto.
IV) Se dio vista al Sr. Procurador del Estado en lo Contencioso Administrativo, quien se expidió por dictamen No. 711/2009 de fs. 64/68.
V) Se llamó para sentencia, girando los autos a estudio de los Sres. Ministros, quienes la acordaron en legal y oportuna forma.
CONSIDERANDO :
I) Que desde el punto de vista formal se cumplieron los requisitos exigidos por el art. 317 de la Constitución y art. 4º de la Ley
15.869, por lo que corresponde ingresar al tema de mérito planteado por las partes.
II) Se demanda la anulación del art. 46 de la Resolución Nro. 662/2007, dictada el 29 de junio de 2007 por el Director General de Rentas.
III) El Tribunal, por mayoría, ratificando los fundamentos sustentados en anteriores pronunciamientos, anulará parcialmente la resolución en proceso.
IV) La demandante es una ex funcionaria de ANDA, que adhirió al convenio celebrado entre ésta y la Asociación de Funcionarios de la misma, por el cual la empleadora se obligaba a abonarle sesenta mensualidades equivalentes a la diferencia entre su salario base nominal correspondiente al mes siguiente del cese y la jubilación que le sirva el BPS (ver cláusulas 2º y 3º del convenio, fs. 36).
A juicio de la mayoría del Tribunal, coincidiendo con la opinión del Procurador del Estado en lo Contencioso Administrativo (fs.
64/68), la renta originada en el contrato mediante el cual la empleadora se obligó a abonar el incentivo por retiro voluntario, se debe considerar devengada en el momento de la renuncia de la trabajadora, acogiéndose al plan de retiro incentivado, con independencia de la forma de pago establecida.
V) Es de aplicación al respecto lo expresado por el Tribunal en sentencia Nº 318/10:
“El inciso c) del art. 2 de la ley 18.803 determina que estarán comprendidas en el hecho generador del IRPF “Las rentas del trabajo”, estableciendo que se considerarán las obtenidas dentro o fuera de la relación de dependencia, los subsidios de inactividad compensada, las jubilaciones, pensiones y prestaciones de pasividad de similar naturaleza.
Por su parte, el art. 32 de aquella norma establece que las rentas de trabajo en relación de dependencia están constituidas por los ingresos, regulares o extraordinarios, en dinero o en especie que generen los contribuyentes por su actividad personal en relación de dependencia o en ocasión de la misma (destaque de esta redacción).- Y resulta inconcuso que el incentivo de retiro es una partida abonada al funcionario que, independientemente de su naturaleza, se produce en ocasión de su actividad como dependiente del organismo público correspondiente; la misma deriva, necesariamente, de la previa existencia de dicha relación (destaque y subrayado de la redacción).
Por lo cual, y respecto al punto, corresponde concluir que el incentivo de retiro percibido por el accionante se encuentra alcanzado por aquel art. 2 de la ley 18.083.” “…Entiende en cambio el Cuerpo que asiste razón al actor en cuanto a que la renta derivada del incentivo de retiro se devenga en el momento en que el Estado acepta la renuncia del funcionario y no en forma mensual como pretende la demandada.
El art. 31 de la ley 18.083 establece que las rentas del trabajo se determinarán aplicado al PRINCIPIO DE LO DEVENGADO (mayúsculas de esta redacción). Mas, dado que el criterio no se halla explicitado expresamente en la norma, la DGI -por la resolución atacada-, establece que “Quienes obtengan rentas originadas en retiros voluntarios incentivados, tributarán este impuesto (IRPF) de acuerdo al régimen general. Dichas rentas se considerarán devengadas mensualmente…” (Antecdts. Admtvs. “B”, fs. 9)”.
En cuanto al punto, comparte la mayoría de este Cuerpo el criterio expresado por la Procuraduría del Estado -la que, citando y analizando fundamentos expuestos por diferentes autores-, concluye en que la renta originada en el retiro se devenga en el momento en que se acepta la renuncia del trabajador; es en tal momento en que nace su derecho a percibir aquel incentivo, con independencia de las circunstancias establecidas por la ley en cuanto al fallecimiento o la incapacidad del mismo.
El trabajador adquiere el derecho al retiro incentivado una vez que el empleador acepta su renuncia al empleo, es decir, que la renta derivada de tal incentivo, se devenga en dicho momento, sin importar que la misma sea abonada en forma mensual y sujeta a la eventualidad de que el ex funcionario fallezca o se incapacite.- En tal sentido se coincide con el criterio expuesto por la Procuraduría dictaminante en cuando a que no deben confundirse los conceptos de “devengar”, “percibir” y “exigibilidad”, error en que, claramente, incurre la Administración demandada.
Por los expuestos fundamentos, el Tribunal, por mayoría,
FALLA :
Ampárase parcialmente la demanda y, en su mérito, anúlase el inciso 1ro. del art. 46 de la Resolución Nro. 662/2007, exclusivamente en cuanto dispone que las rentas originadas en retiros voluntarios incentivados se considerarán devengadas mensualmente.
Sin especial sanción procesal.
A los efectos fiscales, fíjanse los honorarios del abogado del actor en la suma de $U 22.000 (veintidós mil pesos uruguayos).
Oportunamente, devuélvanse los antecedentes administrativos agregados; y archívese.
Dra. Sassón (d.), Dr. Lombardi, Dr. Preza, Dr. Harriague, Dr. Monserrat (r.).
Dr. Marquisio (Sec. Letrado).
Discordia de la Dra. Sassón. Discorde. Me remito a los mismos fundamentos expuestos en la discordia emitida en la sentencia No. 185 de 8 de abril de 2010.
Fuente: consulta de jurisprudencia del Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Los nombres de las partes figuran tal como los publica el TCA (los juzgados los anonimizan; el Tribunal, no siempre).